2015 en veinte discos

Con la distancia suficiente para dejar reposar los lanzamientos de 2015, pero lo suficientemente cerca como para seguir reivindicándolos, van aquí veinte títulos del equipo de Palabra de Rock. Son veinte bandas sin orden específico, poco más que una mirada parcial a algunos de los discos más significativos que nos ha dejado el año, desde el folk hasta el heavy metal.

luceroLucero – All a man should do

A finales de año me crucé con una banda que no conocía y cuyo nombre poca luz arrojaba sobre su música. No pude pasar de la primera canción, que sonó en bucle durante largo rato. Cuando lo conseguí, descubrí un mar de folk rock íntimo, arreglado con elegancia, sentimental. Escaló mi top anual gracias a canciones que suenan a pasado doloroso, perdido -como todos los pasados-. All a man should do suena a recuerdos, a memorias de cualquiera, y está repleto de temas interpretados con sinceridad y compuestos desde las tripas, como frases dichas en la intimidad de la pareja.

Howlin Rain – Mansion songs

El disco menos rockero y más desnudo de Howlin Rain es también el más bello y el más importante. Espontáneo y sin depurar, registrando cada error, cada acople, cada click y cada suspiro, Mansion songs es un catálogo de grandezas y de miserias. Ethan Miller y sus músicos, profesionales de esos que inventan sus mejores fraseos de oído y sobre la marcha, han grabado ocho piezas con regusto a ensayo que crecen despacio y se mezclan en una cultura, la norteamericana, como si hubiesen estado sonando durante las últimas cinco décadas.

blackberry smoke rosesBlackberry Smoke – Holding all the roses

Rock de raíces, del southern y del country rock. A base de esfuerzo y mucha paciencia han logrado posicionarse en lo más alto del panorama sureño. Consolidan su sonido y alcanzan el reconocimiento que sin duda merecen. No es complicado adivinar sus influencias: los imperiosos Lynyrd Skynyrd son referencia básica, así como los primeros Black Crowes y los Georgia Satellites. No ofrecen nada nuevo pero su disfrute es máximo. Los sureños siempre han sido, para bien y para mal, gente de otra pasta, y la escucha de este disco es la banda sonora perfecta para adentrarse en su cultura.

King King – Reaching for the light

…A los grilletes de esclavitud a que se ven sometidas las notas para formar una melodía, Alan Nimmo no sólo las dota de una divina sensibilidad y es capaz de trazarlas de forma que todas sean necesarias, sino que les concede tal libertad que se sienten respirar. Causan la misma sensación que la disimilitud entre disfrutar in situ de un hermoso paisaje, acompañado de aromas, sonidos, inmensidad y vida propia, y presenciarlo atrapado en la estática de una sobria instantánea. La vivencia natural frente al recuerdo artificial, alma por encima del diseño…

The White Buffalo – Love and the death of damnation

Cumplió con lo prometido: su disco más variado y alegre, sí, pero lleno de folk, perdición e intimidades. Jake Smith se despoja de esa imagen oscura autoimpuesta en anteriores discos, para regresar a lo que tan bien se le dio en One upon a time in the west: componer canciones de autor y grabarlas con vitaminas de todo tipo. Sus canciones vuelven a sonar enérgicas por encima de una columna vertebral formada por un portentoso vocalista y su guitarra acústica.

neil young monsantoNeil Young & The Promise of the Real – The Monsanto years

…Estamos hablando, en realidad, de un trabajo que es 100% Young, que exprime al máximo las premisas sobre las que su música se han construido. Es un disco inmediato, sin pulcritud ninguna. Es imperfecto, como muchas obras maestras. Y es incompleto, como toda obra incrustada en las raíces populares: en suspenso hasta salir a la luz y cerrar el ciclo al llegar a ese público al que va dirigido. No es un disco sólo para rockeros, ni sólo para oyentes de folk. Es, sobre todo, un panfleto musicado para tiempos convulsos.

Devil’s Train – Mr. Jones

Influencias de Badlands, Tesla, Cinderella o Tangier, un hard de sabor setentero, con sabor a rock and roll salvaje y excitante.

Mike Onesko’s Guitar Army – In the name of rock n’ roll

…El general Onesko y sus comandantes, Brett Ellis, Dave Osti, Graig Erickson y Jay Jesse Johnson, viejos catedráticos de la universidad de la excelencia con sus armas de seis cuerdas de destrucción masiva, nos tirotean con riffs que salen de la garganta, devastando todo a su paso y dejando evidentes secuelas de daños cerebrales. Un capcioso apocalipsis ejecutado por diez piezas acorazadas perfectamente aptas para pasar revista y un magistral patrón académico de hard blues rock para profesionales de la guitarra…

ryan binghamRyan Bingham – Fear and saturday night

La historia de este disco, que va camino de convertirse en leyenda, cuenta que el chico de los rodeos y el sombrero se aisló en pleno desierto para, en una caravana, a oscuras, y sin smarthpone a mano, componer las canciones que le darían forma. Es su mejor obra desde Mescalito, y sólo por “My diamond is too rough” merece la pena. Sorprende cómo una voz que raspa más que la lengua de un gato, prueba de una vida de maltrato al cuerpo, es capaz de resultar tan dulce, íntima y sentimental. En este disco encontramos canciones, canciones de calidad, como deberían serlo todas.

Iron Maiden – The book of souls

Podríamos gastar muchas líneas hablando de las virtudes de este disco, denso pero no aburrido, ambicioso pero no pretencioso, directo pero no por ello menos elaborado. Sin embargo, cuando lo que está en juego es algo tan íntimo como los recuerdos calcificados de toda una generación, cualquier batalla librada frente a los himnos inmortales está perdida antes de empezar. Por eso hace falta escoger una perspectiva que permita escuchar The book of souls sin someterlo al constante reflejo de una época que nunca volverá, porque somos nosotros los que nunca volveremos. Para los que están por llegar, el nuevo disco de Iron Maiden aguantará sin problemas el paso de un tiempo que acabará por convertirlo en clásico.

Robben Ford – Into the sun

Perteneciente al nutrido grupo de artistas injustamente tratados por la industria, y también por la crítica, que prefiere fijar sus ojos en músicos más vistosos, este veterano se afianza como un reputado guitarrista que domina los rudimentos del blues, pero también del rock o del jazz con virtuosismo y elegancia.

Europe war of kingsEurope – War of kings

…En pos del desarrollo de nuestra búsqueda de personalidad, a través de otros nos convertimos en nosotros mismos. Su temperamento ha decidido traspasar las barreras en contra de sus privilegios de antaño, coaccionando sus límites y siendo egoístas con sus inquietudes artísticas. Aquellos que, al amparo de su nostalgia, los tildan de arcaicos en su nuevo itinerario marcado por lo que otros consideran el equilibrio entre la sabiduría y la finura, también son escépticos ante ese reto emprendido por el camino angosto y con rumbo fijo llamado inmortalidad. La confianza en sí mismos y la firmeza por su apuesta no les garantizarán el futuro éxito, pero sus recursos monetarios obtenidos en un pasado, del que se intuye apostasía, parecen suficiente colchón como para experimentar sin ataduras y con tiempo ilimitado. Y no intentarlo garantizaría ser esclavos del fracaso y vivir de sus cicatrices…

Elder – Lore

En un genero tan abundante en cantidad y calidad como es el stoner –space, desert, o como hostias se le quiera llamar-, para destacar es necesario un nivel muy por encima de la media, pues el espacio para la innovación es casi inexistente. Es el caso de este Lore, denso, tenebroso, de tanto tonelaje que a ratos roza el doom. Canciones siempre asidas a melodías espaciales, parones, cambios de ritmo y voces lejanas. Su producción, que suena bruta y garajera a partes iguales, ofrece una sensación de cercanía y una cantidad de texturas tan variadas que, a ratos, da la impresión de tener a la banda tocando en la misma habitación. Sonido orgánico. Capas y capas de guitarra y bajo en desarrollos que, de largos y sorprendentes, terminan sabiendo a poco.

The Answer – Rise a little hell

Quizá no sea el mejor de sus trabajos, ni el definitivo (porque, ¿quién sabe lo que le espera a esta banda en el futuro?), ni, ciertamente, tampoco el que les va a sacar del circuito de salas de no más de 2.000 personas. Pero este quinto trabajo ha conseguido acercarse a esa diana imposible más que ninguno de los anteriores. Si los primeros dos discos tenían los temas con más gancho, Revival consiguió abrir el abanico estilístico de la banda, y el regular New horizon contaba con la mejor de las producciones posibles, este nuevo lanzamiento consigue aunar lo mejor de los tres mundos.

Peterik & Scherer – Risk everything

No hay duda de que todo lo que compone Jim Peterik va a sonar a Survivor o a Pride of Lions. Por eso, este nuevo trabajo tiene todos los elementos para que los seguidores de las bandas mencionadas disfruten del producto final. Rock melódico con todas las letras: coros trabajados, estribillos rompedores y buenas melodías. De esas que se pegan a tu cerebro y te acompañan de por días.

Tom Cochrane – Take it home

tom cochrane…Darle sentido a la magia de la música genera un misterio inexplicable (qué tendrán los sonidos que son capaces de desgarrar nuestro sistema nervioso y estremecernos hasta el punto de que no exista nada equiparable). Pero, para conseguir el fin de hacerla emocional y transmitirla a los demás, existen desavenencias en los medios utilizados y en las motivaciones del artista. Después de nueve años, Tom Cochrane, retorna con un nuevo trabajo cosido a mano, con tejidos sobre reflexiones de la vida y lamentando profundamente el paso del tiempo. El perfecto punto de partida para un periplo con la mirada atrás. Nos revela que para crear canciones es necesario tener un propósito interior de búsqueda de expresión, más allá de perseguir un racional éxito comercial. Y componer solamente cuando aparece realmente la chispa de inspiración. En definitiva, un hidalgo de la música con exquisita capacidad para, desde el interior de su alma, componer simbólicas melodías y persuasivas narrativas con aromas country y folk…

Royal Thunder – Crooked doors

La banda más más personal de la lista. No conozco otra agrupación que suene como esta: a rendición, a rabia. Suenan a pesar, y en ello tiene mucho que ver el arte de su vocalista, que afronta cada tema con perspectiva lúgubre, tono grave y potencia espectacular. Como un Blackie Lawless deprimido y un punto de dulzura. Este álbum, en cierto modo accesible, engancha desde el inicial “I’m looking for a time machine, but I cannot go back”, que hace las veces de carta de presentación no sólo para el disco, sino para la propia banda y su sonido.

Federal Charm – Across the divide

Esa Gran Divisoria que atraviesa Federal Charm no es sólo la que separa el sonido británico del debut de los rasgos abiertamente norteamericanos de su continuación, en perfecto mestizaje. Es también la sima que separa lo conocido de lo que queda por explorar, lo cómodo de lo estimulante; la misma que transita desde la estructura de blues, mil veces repetida, hasta las composiciones más audaces de las que este disco está repleto. Es la línea que se recorre desde Led Zeppelin hasta Federal Charm sin perder el hilo ni estancarse en su recuerdo.

atlas road rewAtlas Road Crew – Halfway to Hopkins

Ignorar el miedo a la verdad, la veracidad del rock, parece el manual indispensable, el mandato de los versículos bíblicos que dirigen el destino de músicos con cierta madurez. Taylor Nicholson y sus compinches que, recién cortados sus cordones umbilicales, aún pasan su tiempo de ocio en los recreos de la escuela primaria, no sólo ya se han afeitado por primera vez el bigote de la verdad, sino que pretenden demostrarnos que su debut viene en silencio pero con un sonoro bullicio. Raíces de Allman Brothers band, riffs Black Crowes, alma de Rolling Stones, pequeñas dosis modernas de REM, algunos momentos prestados por el blues rock y con el toque justo de acento sureño proclamado como idioma universal, son las influencias de un alumno aventajado capaz de componer unas canciones frescas y perfectamente adaptadas para la escena contemporánea. Su arrogancia de caballeros del sur, sectarios de la autenticidad del rock and roll, nos recuerda por qué nos enamoramos de la bestia…

Palabra de Rock
Palabra de Rock surge para poner sal en la herida que la música nos abre cada día. El rock es nuestra pasión, y una pasión requiere de compromiso.
Queremos un medio que no se conforme con hacer la vista gorda ante las miserias y grandezas del rock, sino que les hinque el diente, que las explote, que las aborde con seriedad y promueva el debate. Escribir sobre rock es también hacer rock, y el rock, como todo arte, no puede permitirse ser inofensivo.

2 comentarios en “2015 en veinte discos

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