Los discos olvidados de 2015

Las listas que recogen lo mejor o lo peor de cada año son siempre caprichosas, y muchas veces injustas. Nuestro repaso al 2015 recogió veinte títulos a recordar, pero se nos quedaron otros tantos en el vagón de los olvidados. Lanzamientos que no corrieron la misma suerte y que, en muchos casos, ya han perdido toda la atención del público. A continuación recogemos parte de esos discos, doce nombres que merecieron mayor fortuna, que acariciaron las listas pero no entraron en ellas, y que siguen necesitando ser reivindicados.

Leroy PowellLeroy Powell & The Messengers – The overlords of the cosmic revelation

Un disco algo extraño de una banda algo extraña. Podemos usar etiquetas como blues, country y rock pero los caminos por los que Leroy Powell lleva a sus mensajeros son mucho más imprevisibles. El ex-guitarrista de Shooter Jennings desarrolla aquí una extravagante historia interestelar que queda más como anécdota que como verdadero reclamo, porque el punto de fuerte del disco no es su historia, sino sus guitarras, sus estribillos y sus toques de ácido psicotrópico y ruidoso fuzz, que lo mismo te recuerda a The Soundtrack of Our Lives como a los primeros Pink Floyd.

Ozone – Self Defence

Proyecto melódico, discreto, que hay que valorar. Se une una lujosa familia: Steve Overland, Chris Oussey, Mike Slamer y Tommy Denander. A esta altura es casi imposible que hagan algo que no tenga nada de interesante. Temas estructurados, estudiados para que puedan llegar a donde lo hacen, en lo más hondo. Y que lo hacen dirigible de principio a fin. Canciones con mucha fuerza ganando presencia; voces fundamentales. Unas baladas que conmueven profundamente, de una intensidad abrumadora. Un reparto de trabajo que combina a la perfección. Fuerza, intensidad, energía, estribillos efectivos, potencia. En definitiva, rock inesperado de una producción brillante.

Eldorado – Karma Generator

No sólo es una de las bandas españolas más internacionales, sino que es una de las más creativas y poderosas. Es el contrapeso a la hornada de bandas suecas que presumen de revitalizar el rock de los setenta, pues este cuarteto, sin presumir, se pone a su altura con menos esfuerzo y sirviéndose de las mismas armas: la psicodelia de los últimos sesenta, los riffs del trío germinal del metal (Deep Purple, Black Sabbath y Led Zeppelin) y un sinnúmero de influencias, desde Triana hasta Queens of the Stone Age. Canciones, también. En Karma Generator plasmaron sus mejores composiciones, entre ellas algunas de las más largas y complejas que hayan grabado nunca. También las letras estuvieron a un altísimo nivel.

stone broken haloStone – Broken halo

Desde Philadelphia, y con un lustro de existencia, la mesnada del rutilante vocalista negro, John Long, cuya alcurnia le dota de variopintos matices soul mezclado con estilos aparentemente divergentes, insufla aires renovados a un estilo como el rock melódico que, vagando como un autómata y rumbo incierto, lleva tiempo subsistiendo con respiración asistida. El milagro lo produce un médium con estilo personal que, experimentando por una nueva vía de conexión atípica, mezcla el lado más melódico del rock con funk y soul, seduciendo con ganchos memorables y sumando un resultado con eficiente atractivo comercial. Si Loud and Clear con su Disc-connected (2002), Loverboy con Just getting started (2007), o cualquier disco de Harem Scarem, traspasaron las barreras de lo que parecía una autopista de varios carriles hacia su resurrección definitiva y se quedaron en una carretera local sin salida, lo presumible es que Broken halo, con pretensiones de autovía gratuita (con el hándicap de unos conductores que, acostumbrados al recorrido de siempre, en su mayor parte, renuncian a las variantes), se queden en un simple camino de parcelaria. Pero, por su apuesta y calidad, y por el mero hecho de gritar al silencio, se merece una simple escucha.

Koritni – Night goes on for days

Formación australiana que nos ofrece una calidad sonora reuniendo un excelente equilibrio entre lo instrumental y la voz de Lex. Despliega una atmósfera del hard rock más clásico, ese que enlaza directamente con el rock & roll y el blues. Seductor, vitalista, sensible, talentoso. Detalle agradable de esa voz con toque rugoso, áspero y mucha presencia. Escoltada por ritmos rápidos, cadencias sentidas y profundas, destilando ritmo rockero. Álbum variado de perfiles punzantes, carga sentimental y canciones con sonidos acústicos donde quedan expuestas sus influencias sureñas. Lo completa una versión en directo de “Fortunate Son”, clásico de la Creedence Clearwater Revival.

Soulsavers – Angels & ghosts

El disco menos rock de la lista tiene como principal atractivo el nombre de Dave Gahan, líder de Depeche Mode que ha trabajado con el dúo artífice (Rich Machin y Ian Glover) en varios de sus excelentes discos a lo largo de los años. Soulsavers es un proyecto ciertamente singular, entre el rock, el soul y la electrónica, para escuchar en momentos de buscada introversión. Angels & ghosts no es el más inspirado de sus trabajos, pero puede suponer la primera toma de contacto con una música de la que rara vez tenemos el placer de disfrutar.

israel nashIsrael Nash – Israel Nash’s silver season

El Neil Young que grabó en un estudio sembrado de psicotrópicos se reconocerá entre los temas de Silver Season. Gripka se despojó completamente del sonido folkie de sus inicios para adentrarse sin ataduras en un mundo otoñal plagado de incienso, colores y libre albedrío. En este álbum resuenan los ecos de los Pink Floyd que se dejaron llevar en Pompeya, entre composiciones plagadas de voces distorsionadas, acordes tenues y ritmos que no hacen más que dibujar el camino por el que dejarse arrastrar.
Escuchad “L.A. Lately” y volad. Merece la pena.

Chris Stapleton – Traveller

El disco debut de este compositor americano, que antaño llenaba los zurrones de éxito de docenas de artistas, queda convertido en un autorretrato de un hombre que reclama su derecho a la gloria. Viajero es uno de esos trabajos solemnes con fragancias soul, blues y country, donde Chris contrapesa su penetrante rango vocal con simples sonidos de guitarra, arrastrándonos a deambular por su vida; experimentando angustias, lágrimas, alegrías y alcohol a través de melodías escritas con la tinta de una vieja pluma. Su fornida y ronca voz entona directamente desde el alma hasta producir llagas, llenando cada palabra de significado y, a la vez que parece imposible no dejarse atrapar por sus emociones, se asegura de que todo ha quedado grabado en tu mente. Su música brota con tanta naturalidad, y su sencillez es tan seductora, que su profundidad no se descubre hasta después de unas cuantas escuchas. Dejarse transportar por “Whiskey and you” hasta esa tasca casi vacía en la que, con vaso en mano, se refleja la soledad de un hombre amargado, nos sugiere que es posible desnudar la música hasta dejarla en puro esqueleto. Intuyo que este artista tiene credenciales suficientes para cautivar a las masas, amantes de cualquier género musical.

The Greg Golden Band – The Greg Golden band

La banda perfectamente engrasada de Greg Golden parecía que iba a zarandear la escena del nuevo rock clásico, pero su efecto se desvaneció antes de ser notado. Para final de año, temas impecables como “Far away” o “Burning heart” ya habían sido olvidados, y su muy notable debut pasó a una mera nota a pie de página. El disco, sin embargo, guarda algunas gemas de producción limpia y nutrida, donde las guitarras acústicas y eléctricas se entrelazan en sonidos con muchísimo cuerpo, altura y fondo. Queda para rescatar el talento de un grupo con más ganas de pasarlo bien sobre el escenario que de comerse el mundo.

vintage troubleVintage Trouble – 1 Hopeful Rd.

Cuatro años después de su aclamado disco debut, The bomb shelter sessions, de ritmo frenético que generaba tortícolis y con un sonido que mezclaba el rock de los 70’s con el soul de los 60’s, el cuarteto californiano vuelve con un trabajo más íntimo que no alterará las emociones de sus sudorosos directos, pero que lanzan la incertidumbre de si volverán a grabaciones de alta energía. La persuasión la produce la brillante voz de Ty Taylor, cuyo chorro es capaz de tapar cualquier grieta. Junto a unos acordes más cálidos, que susurran vulnerables, y un ritmo más lento de acento reflexivo, siguen ejerciendo de guardianes de la historia para todos aquellos que respiran de esos sonidos salidos del alma, por maestros originales como Otis Redding o James Brown.

Beth Hart – Better than home

Un trabajo en el que se puede percibir una sensación personal e íntima paseando por diversos estilos. Blues, jazz y rock magistrales. Predominan baladas, pero también alta intensidad rockera e incluso toques sureños. Qué mejor compañía que un piano y un bajo en su base instrumental, con sutiles arreglos de guitarra o, en ocasiones, toques elegantes con instrumentos de viento. Espíritu de exposición vocal privada, natural, personal y exclusiva. De alma migratoria. Álbum encantador creado para conquistar.

The Night Flight Orchestra – Skyline whispers

En Skyline Whispers, The Night Flight Orchestra coquetean con los Whitesnake americanizados, los mejores Rainbow, o alguna de esas bandas que tocaba el cielo una sola vez gracias al tirón de cutre-éxitos de taquilla. Un tema como “Living for the nighttime”, que habría servido de estupenda banda sonora a Kung Fury, bien merece la pena el regreso del formato single. Y no es la única pieza de colección a tener en cuenta, pues estos músicos de tan diversos orígenes -vienen de Soilwork y Arch Enemy, entre otros-, son sospechosos de haber respirado en casa mucha música de unos padres con buen gusto, pues se desenvuelven en el funk radiable, el hard rock y el AOR con soltura, obteniendo singles que están más allá de lo correcto y, en conjunto, otro disco que engancha.

 

Palabra de Rock
Palabra de Rock surge para poner sal en la herida que la música nos abre cada día. El rock es nuestra pasión, y una pasión requiere de compromiso.
Queremos un medio que no se conforme con hacer la vista gorda ante las miserias y grandezas del rock, sino que les hinque el diente, que las explote, que las aborde con seriedad y promueva el debate. Escribir sobre rock es también hacer rock, y el rock, como todo arte, no puede permitirse ser inofensivo.
Entrada publicada en Juicios Injustos.

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3 comentarios en “Los discos olvidados de 2015

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