Música, motores y festivales que funcionan: GARAGE SOUND FESTIVAL 2017

La primera edición del Garage Sound Festival ha terminado como un éxito, no tanto en la asistencia como en la muestra de que es posible hacer un buen festival en nuestro país sin por ello tener que comprometer la calidad de las bandas, la calidad de las consumiciones o el precio de las entradas. Virginia del Real (cercana a gente de la organización pero asistente exigente como la que más) nos cuenta, en la sección de libre publicación de Palabra de Rock, las impresiones que se ha llevado de un festival que ya planea su continuación.


Pintaba bastante bien el rollo mezcla de motor y guitarras, aunque a priori el recinto transmitiera algo de desconfianza, ola de calor aparte. Elogiar a la organización el gran trato recibido no es usual, o no estamos acostumbrados a que nos tomen en cuenta y nos escuchen y acepten críticas y consejos, siempre con una sonrisa en la cara.

Madrid por estas fechas ha estado saturada de ofertas de conciertos y festivales. Quizá fue ésa la causa del insuficiente público asistente: a veces no sabemos lo que queremos, la calidad y exclusividad del cartel merecía mucho más.

Puesta en escena sencilla y práctica, un escenario para los conciertos y, mientras los técnicos cambiaban escenario, de espaldas teníamos un circuito para disfrutar y entretenernos con saltos. Una gran carpa con una exposición de motos y coches, photocalls para el recuerdo, stand de firmas, mercadillo motero y algo que yo nunca había visto: un espacio para los niños con piscina incluida, barras de comida y bebida a precios razonables y bastante agilidad en general para todo.

Comodidad, buenas bandas y buen servicio (foto: Garage Sound)

Viernes laborable impidió que viéramos a Neon Delta, banda nacional de la que todos los que la disfrutaron hablaron bastante bien. Llegamos justos para The Answer que, como prometieron, nos presentaron nuevos temas con buena acogida por parte del escaso público que se escondía bajo la sombra que nos proporcionaba el escenario. La gente se empezaba a animar y la banda cumplió con su función de abrirnos boca para el plato fuerte de la noche.

The Darkness, con su propuesta original y única, tiraron de clásicos para mantener nuestra atención, expectantes ante las excentricidades de Justin, el cual al menos con los profesionales del foso se portó esta vez, y únicamente nos deleitó con un paseo entre el público subido en un paciente ayudante que lo portaba.

Música y motores, el concepto del Garage Sound Fest

Más motos y llegaba el turno de la banda tributo del concierto, Dios salve a la Reina Queen. No vamos a entrar en la necesidad de bandas de este tipo, ni en lo que aportan al mundo de la música, está claro que la gente se divierte, son negocio y es lo que hay. Dábamos por finalizada la noche, quedaba aún la jornada fuerte.

Para el sábado los comentarios estaban concentrados en las expectativas de al menos, doblar afluencia del día anterior, de nuevo calor, pero acudimos a primera hora para no perder detalle. Los Brazos abrieron la tarde con la tónica de poco público agolpado bajo la sombra del escenario. Concierto trabajado, donde se notaron las ganas de agradar.

Barbe-Q-Barbies, nos tira lo escandinavo

Nuestra debilidad nórdica nos acercó algo más al escenario para ver a las Barbe-Q-Barbies. Lo primero que nos llamó la atención fue el avanzado estado de gestación de Niki, su cantante, y cuál fue nuestra sorpresa cuando comprobamos que la bajista también estaba embarazada. Opiniones aparte, las chicas sobrepasadas por tanto calor, con comentario “esto parece una sauna de las nuestras” incluido, nos convencieron con su rock potente, sencillo y efectivo. Si se animan a visitarnos en sala, sería interesante acercarnos a verlas.

La expectación iba aumentando para la actuación de Terrorvision. Simpáticos, cercanos, se curraron un show sin tregua, y consiguieron rendir a su público fiel que no paró de botar y cantar y animar bastante a los que andábamos por allí a otras cosas. Setlist cargado de clásicos y buen sabor de boca.

Cambio de escenario rápido y fluido para nuestra golosina de la tarde, Ugly Kid Joe, que volvían a España después de 20 años y a Madrid por primera vez. Ganas tremendas de ver cómo estaba la banda que no defraudó, personalmente grata sorpresa al comprobar el estado de voz del californiano Whitfield, ejerciendo a la perfección de frontman, con algún que otro problema de sonido que supieron solventar con rapidez. Combinaron bastante bien temas de su primer trabajo, el más recordado, con otros del resto de su etapa, versión de “Ace of spades” saludo a cielo e infierno incluido y finalizando con su mítico “Everything about you” como no podía ser de otra forma.

Extreme, virtuosismo y diversión

Caía la noche y turno para Extreme. Su exclusividad no era tanta pero su clase les precede y siempre es un lujo disfrutarlos. Un Cherone que da gusto ver en un escenario, desprendiendo clase y glamour, más entregado en cuerpo y alma que en garganta; y un Nuno exultante y cómodo en su papel de protagonista: su genialidad no se puede poner en duda, aunque a alguno de los allí presentes tanto solo provocara algún amago de bostezo, a mí personalmente me rompía el ritmo del concierto tanta ausencia de voz. “Get the funk out” quizás cayó muy pronto para mi gusto, “More than words” sacó la vena romántica del auditorio y los móviles en modo video. Acabar con una versión de Queen no sé si fue lo más acertado, pero aún quedaba algo importante y había ganas de ello.

Thunder, guinda de pastel

Con Thunder teníamos una cuenta pendiente. En Suecia, no sabemos si por la hora, el escenario o la conjunción planetaria, no conseguimos disfrutarlos como se merecen. Necesitábamos repetir y afortunadamente fuimos incapaces de despegar la vista del escenario, no vamos a descubrir su clase y saber estar, ni sus elegantes melodías. Las caras de felicidad y éxtasis en las primeras filas delataban la gran atmósfera que lograron crear. Se hizo corto y echamos de menos algún clásico más. La reconciliación fue perfecta, no se pudo pedir más.

A pesar de que aún quedaba Nashville Pussy por salir, decidimos dejarlo ahí, en lo más alto, con la seguridad de repetir el año que viene y con ganas de prontas confirmaciones.

Texto y fotos (salvo indicado): Virginia Del Real

Libre Publicación
Ésta es la sección de libre publicación de Palabra de Rock. A través de este espacio buscamos la participación de las personas que quieran aportar su punto de vista sobre cualquier tema alrededor del rock. Rogamos textos claros, concisos y con buena ortografía.

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Entrada publicada en Encuentros.

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