AARON KEYLOCK: “empecé con 9 años; con 12 tocaba en vivo cada noche”

El guitarrista Aaron Keylock es una de las promesas más interesantes del blues-rock de nuevo cuño proveniente del Reino Unido. Aprovechando su paso por nuestro país para una sola fecha en el XVIII Festival Internacional Isla del Blues de Cádiz, traemos la entrevista traducida de Gio Pilato para Bluebird Reviews, en la que Keylock habla de su precoz carrera, la grabación de su debut y la necesidad de aferrarse a sus sueños.


El 20 de enero de 2017 debió de ser otro día especial para el recuerdo en la vida y carrera musical del joven guitarrista, cantante y compositor Aaron Keylock. Ese día, este prodigio británico de diecinueve años e inmenso talento publicó su álbum debut, titulado Cut against the grain, un disco que es una guinda en el pastel de una carrera que se remonta muy lejos, a pesar de la edad de Keylock.

Para alguien que cogió la guitarra a los ocho años, es bastante impresionante ver lo que este joven guitarrista ha conseguido en este tiempo como músico. Ya rockeaba la escena musical de Oxford con el sonido atronador de su guitarra cuando tenía once años y, para cuando cumplió los doce, llegó a tener que discutir con los porteros de salas de conciertos, que no podían creerse que Keylock hubiese sido contratado para tocar en esas salas.

A medida que iba girando como telonero de bandas del calibre de los norteamericanos Blackberry Smoke o de leyendas vivas como Wilko Johnson, su repertorio fue ensanchándose y, tras algunos años, el británico ya contaba con un puñado de temas que han acabado entrando en su disco debut.

Cuando Bluebird Reviews se reúne con Aaron Keylock, lo primero que llama la atención en la conversación es cómo un guitarrista que hace un blues-rock de potente combustión en cualquier escenario del mundo es, al mismo tiempo, un tipo que habla bajo y medita las respuestas.

La grabación del debut de Keylock lo llevó hasta los Estados Unidos pero, siguiendo lo dicho por el propio artista, ya llevaba todo más o menos preparado antes de empezar el proceso de grabación. “Escribí el disco a lo largo de varios años. No estaba preparado para hacer un disco, ya sabes, siendo un chaval joven, estaba satisfecho tocando en directo el material que tenía entonces. Tenía como cuarenta canciones listas para el disco, quizá cincuenta, y el proceso de grabar Cut against the grain nos tomó como un par de semanas. En general, diría que el proceso de grabación en L.A. fue rápido, aunque tuve que esperar un poco hasta que el sello decidió publicarlo. Ahora está en la calle y estoy muy contento por ello”.

“Puede haber algunos errores aquí y allá en la ejecución global del disco, pero no me importa, porque refleja exactamente ese sentimiento que tenía en el momento de grabar”

El guitarrista y compositor ha incluido en su debut canciones que llevaban escritas varios años, como “Medicine man” o “Just one question”. Canciones que, quizá, reflejaban una visión musical distinta, propia de otra etapa en la vida de Keylock. Teniendo en cuenta que, con el tiempo, la gente cambia de parecer respecto a lo escrito años antes, Bluebird Reviews se pregunta si a Keylock le asaltaron las ganas de cambiar algo de lo compuesto años atrás. “No cambié el estilo de las canciones, que se han mantenido, estilísticamente, tal y como las concebí tiempo atrás. Supongo que porque soy una persona algo distinta ahora en comparación con quien era cuando las compuse. A la hora de grabarlas recuerdo que expresé en una sola toma el ánimo y la atmósfera de ese momento en particular. Siento que puede haber algunos errores aquí y allá en la ejecución global del disco, pero no me importa, porque refleja exactamente ese sentimiento, ese ánimo y esa energía que tenía en el momento de grabar. Y, en general, eso refleja mi personalidad en su totalidad. Básicamente, lo que quise y creo que conseguí con el álbum es sonar de la forma más honesta y directa posible, sin sonar robótico. No soy demasiado fan de las tecnologías digitales cuando se trata de hacer música. Prefiero mostrar mi verdadero yo y dejar que mi personalidad transpire a través de mis canciones y en la forma en que canto. Eliminar de la música aspectos como la personalidad del artista o la inmediatez significaría destruir el rollo que tiene el disco, y prefiero mantener todo eso, incluidos los errores, porque quiero que los fans escuchen a mi verdadero yo, y nada más. He intentado mantener el disco lo más orgánico posible, porque éste es exactamente el tipo de música que hago”.

Desde luego, Cut against the grain hace justicia a la fórmula de robusto y poderoso blues-rock, así como a su talento como guitarrista. Algo que también sale a la luz en este debut es su estilo vocal en constante evolución, faceta que Keylock ha estado trabajando a lo largo de los años. “Es curioso, porque nunca he sido el tipo de cantante que alguien esperaría, el rollo Vince Neil y así. Siempre he adorado a cantantes con un estilo particular, gente como Bowie o Dylan, la forma en que sacan las emociones de una canción a través de la voz, la forma en que presentan el sentimiento de una canción, las letras y todo lo demás relacionado con la canción. Es esa forma única que los y las artistas tienen para marcar una diferencia lo que realmente me intriga, y es el mismo concepto que intento aplicar a la hora de tocar la guitarra. Piensa en alguien como Keith Richards. Es mi guitarrista favorito, por encima de cualquier otro, y la forma en que muestra su estilo es algo que nadie más podría hacer en la forma en la que él lo hace. En lo que respecta al arte y a la inspiración, lo que me impacta es la forma en que un o una artista se expresa a través de su actuación, la habilidad de mostrar todo sobre sí, además de la calidad de la composición o la fuerza de su música. Ésa es una muestra de talento verdadero”.

Para grabar Cut against the grain en L.A., Keylock trabajó con el prestigioso bajista y productor Fabrizio Grossi. Teniendo en cuenta la inconmensurable personalidad de Grossi y su enorme experiencia, nos preguntamos si Keylock pudo grabar con total libertad creativa, y cómo evolucionó su relación al grabar en estudio. “Creo que ha habido una relación de trabajo muy abierta y honesta entre Fabrizio y yo desde el primer momento. Fue allá y Fabrizio me dijo inmediatamente que éste era mi álbum, que mi nombre iba a ir en la portada, así que tendría que hacer el disco en la forma en la que exactamente yo quisiera. Siempre ha habido un respeto mutuo y confianza con Fabrizio. Entendió inmediatamente lo que yo estaba buscando, y cómo quería que el álbum reflejara mi personalidad, y desde luego me ayudó en esos aspectos. Fue, en general, un proceso bastante sencillo, sin discusiones, ciertamente nos llevamos bien. Me presionó en la parte vocal, y es algo de lo que estoy muy agradecido. Trabajar con él fue una experiencia genial y también una buena curva de aprendizaje.”

“Yo era el chaval de un pueblecillo de Oxfordshire que escuchaba a bandas como Grateful Dead, mientras el resto hacía el tipo de cosas que los chavales hacen a esa edad”

Podemos encontrar muchos aspectos interesantes en el álbum debut de Keylock. En canciones como “That’s not me” o “Sun’s gonna shine”, el británico hace a menudo referencia a la necesidad de emerger de entre las cosas, a conseguir su independencia o a avanzar, bien como artista o bien en su vida personal, lo que nos hace preguntarnos si se trata de canciones referidas a momentos específicos de la vida del artista. “Estaba terminando la escuela en ese momento. Tendría quince o dieciséis años, algo así. Yo era el chaval de un pueblecillo de Oxfordshire que escuchaba a bandas como Grateful Dead, mientras el resto hacía el tipo de cosas que los chavales hacen a esa edad. Esas canciones expresaban quién era yo en ese momento y, en muchos aspectos, es quien todavía soy: alguien que sigue creyendo en sí mismo, que confía en su instinto y cree en sus sueños, ese tipo de cosas. Hay un montón de estados de ánimo distintos en esas canciones, y quise que esas canciones estuviesen en el disco porque, al final, representan quién era en ese momento de mi vida y, en cierto sentido, quién soy hoy”.

La atronadora guitarra de Keylock se complementa a lo largo de Cut against the grain con una muy sólida sección rítmica, cuyo trabajo en el álbum ha enriquecido todavía más el impacto de la guitarra. “Había un montón de grandes músicos de L.A. tocando en el disco. Fabrizio, además de ser mi productor, hizo un trabajo increíble al bajo y, para mí, tenía todo el sentido que tocara en el disco. De entre todos los músicos involucrados en la grabación, me llevé especialmente bien con uno de los amigos de Fabrizio, Mike Hansen, que hizo un trabajo excepcional a la batería. Llevaba una camiseta de Dylan cuando yo llevaba una de Grateful Dead. Nos miramos el uno al otro y nos echamos a reír. Nos lo pasamos muy bien grabando Cut against the grain“.

En la ecléctica oferta sonora que puede encontrarse en el debut de Aaron Keylock, el tema “Down” es sin duda uno de esos que sobresalen por encima del resto. Es una canción atrevida, inspirada y que escapa de cualquier preconcepción sobre cómo escribir una canción. Con sus tres tempos distintos y una estructura rica en capas, Bluebird Reviews se pregunta cómo llegó a construir una canción así. Keylock sonríe. “No estoy seguro, la verdad. Al principio escribí dos canciones distintas, tenía los versos en una acústica Resonator y los estribillos de forma separada. Cuando llegó el momento de terminar cada una, me dije, ‘¿Por qué no pongo todo junto y vemos cómo suena el resultado?’. No sabía si la idea iba a funcionar pero, una vez terminada, vi que sí que lo había hecho. La tocamos en directo algunas veces desde entonces, y la disfruté mucho, hasta el punto de querer tenerla en el álbum a toda costa. Curiosamente, también es la primera canción que grabamos para Cut against the grain“.

Al escuchar el disco en su totalidad, es más fácil apreciar el talento de Keylock cuando el guitarrista profundiza en el blues, con su sublime uso del slide en canciones como “Falling again” o la que cierra el álbum, “No matter what the cost”. Amantes de la música alrededor del mundo han dado cuenta de las habilidades de Keylock como guitarrista pero, al destapar su pasión por el blues en este álbum, se añade un elemento adicional de fascinación respecto al álbum y a la carrera del propio Keylock. “Es interesante hablar de esto, porque el blues era lo único que escuchaba desde los nueve hasta las doce años. Entonces descubrí otros géneros y estilos y, como consecuencia, mi estilo de tocar también fue cambiando. No diría necesariamente que el delta o el mississippi blues están presentes cada vez que estoy sobre un escenario, pero es algo que ciertamente está conmigo, que es parte de mi formación como músico. Imagino que, dado que bandas que admiro profundamente como Led Zeppelin o The Rolling Stones llevaban ese rollo blues en su esencia, encontré mi propia voz de la misma forma, en una mezcla propia de blues y rock”.

Aaron Keylock ha estado girando sin parar, antes y después del lanzamiento de Cut against the grain. Keylock estará de vuelta en el Reino Unido para el Ramblin’ Man Fair, donde también tocó en 2015. “Ramblin’ Man ha sido el festival que más he estado esperando este año. Es un gran festival con un rollo muy guay, ¡y algunas de mis bandas favoritas tocan ahí! Fui lo suficientemente afortunado como para tocar en mi primer año con uno de mis héroes, Greg Allman, y estoy honrado de que me hayan vuelto a llamar para tocar con tantos amigos”.

El guitarrista británico está viviendo uno de los momentos más satisfactorios de su carrera, y el lanzamiento de su debut es la recompensa para alguien que ha trabajado duro por sus sueños. Antes de despedirnos de este joven talento musical, le preguntamos (usando las letras de una de sus canciones) si, ahora que ha conseguido popularidad internacional, habrá “alguien diciéndole quién tiene que ser ahora”. Sonríe y dice que no. “Creo fuertemente en quién soy y en dónde quiero estar en mi vida, como artista y en la forma en que quiero hacer las cosas. Creo que he alcanzado mis propias expectativas como músico hasta la fecha, habiendo empezado con nueve años y tocando en directo cada noche cuando tenía doce, y ese tipo de cosas. Me parece que si crees en algo lo suficiente, y crees que puedes conseguir tus sueños, acabarás consiguiéndolos tarde o temprano. Esto es quien soy y (estoy seguro en esto) quien seré siempre. Obviamente, no sé adónde me llevará mi carrera pero, con seguridad, eso no va a pararme en creer en lo que puedo conseguir, siempre y cuando siga trabajando duro”.


Puedes leer la entrevista en su idioma original aquí.

Gio Pilato
Periodista afincado en Reino Unido, Giovanni "Gio" Pilato ha reseñado conciertos, álbums, y ha entrevistado a infinidad de artistas del mundo del blues para la popular web Bluebird Reviews. Como colaborador de Palabra de Rock, las entrevistas que figuran en este espacio son traducciones de su trabajo para el medio anglosajón, cedidas con el objetivo de mantener la llama del blues encendida.
Entrada publicada en Encuentros.

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