ALFREDO NIEVES: “el metal es una de las escenas más fieles, pero también una de las más cerradas”

Visité el museo del Prado y me emocioné al ver Goya. Rebasó mi corazón ver a Velázquez, pero nada superó la experiencia de estar en Jaén. Eso es lo que nos impulsa a hacer este proyecto”. Alfredo Nieves habla del Rock & Metal Encounter de la ciudad andaluza con honesta devoción. Según sus palabras, fue éste el impulso definitivo para el Diplomado en Culturas del Rock y Músicas Urbanas que está preparándose en estos momentos, y por el que hemos concertado la entrevista. No es para menos: puede que estemos ante el primer curso en habla hispana que trata, a nivel universitario, las llamadas “músicas no-cultas” como un objeto de estudio serio y valioso.

El término, dice con una sonrisa, “funciona como ironía. Evidentemente, estas músicas son igual de cultas que todas las demás. El discurso de la academia es de apertura, pero en la realidad no se da espacio a otras músicas. Históricamente han sido vistas con desdén por parte de la academia, como algo menor. Nosotros no estamos de acuerdo con eso; creemos que ya basta, y vamos a mostrar la riqueza que tiene cada una de estas músicas”.

Programa del Seminario de Heavy Metal que se celebró en Guanajuato, México, el pasado septiembre

Alfredo Nieves es etnomusicólogo y docente de la Universidad Nacional Autónoma de México. Poco antes del Rock & Metal Encounter de Jaén, donde nos conocimos, él mismo había organizado otras jornadas similares en su país. “Hemos tenido mucho éxito con el seminario de heavy metal en la ciudad de México, y lo hemos llevado ya a otras ciudades del país, como Guanajuato y Puebla; y lo vamos a llevar a Chihuahua. Cada vez están llegando más chicos que estudian heavy metal, que viene de escuelas diversas. Y los propios profesores nos mandan a sus chicos para que puedan tener más herramientas teóricas, metodológicas, o puntos un poco más críticos para abordar el estudio”.

Tras la experiencia española que lo llevó a conectar con Susana González y con Nelson Varas-Díaz (de la Universidad de Jaén y de la Florida University, respectivamente), Alfredo vio que era el momento de aprovechar la sinergia y “el apoyo que estamos viviendo por parte de las instituciones”. Apoyo que se ha concretado ahora en un “diplomado” del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, en colaboración con las dos universidades mencionadas. Durante la charla, nos hacemos varias veces un lío con la nomenclatura. ¿Diplomado? ¿Diplomatura? En el marco académico europeo, un diplomado equivale a un curso de no menos de ciento veinte horas lectivas. Éste, en concreto, constará de ciento veintitrés y tendrá lugar entre febrero y junio del 2019.

Diplomado: Culturas del Rock y Músicas Urbanas “Las Músicas No Cultas”

A pesar del título, que resalta el rock y lo coloca como uno de los pilares principales de su contenido, ésta no será la única música a tratar en el curso, que será presencial y online. La idea, dice, “es mostrar muchas músicas desde un punto de vista crítico y con especialistas de cada área. Estarán temas como la contracultura, los movimientos juveniles, la música de protesta, la complejidad humana, la memoria colectiva…todo para reforzar y nutrir la mirada de todos aquellos que quieran estudiar esas músicas”.

Son alrededor de las 16:00 en España cuando hablo con el profesor Nieves, pero en su habitación está entrando el sol mañanero. En México, desde donde me ha contactado, el reloj marca siete horas menos. Es un inconveniente logístico para quienes pretendan inscribirse en el diplomado desde otros países. “El curso tendrá lugar los viernes y sábados (en jornadas de tres y cuatro horas, respectivamente), con la posibilidad de ver las ponencias online en las veinticuatro horas posteriores, de forma que cualquier participante pueda seguirlas esté donde esté. Habrá, como es natural, algunas tareas específicas también, de forma que el curso pueda ser evaluado“.

Aunque en el momento de hacer la entrevista algunos de los contenidos están todavía sin cerrar, en su página de Facebook han ido dejando caer detalles de algunos módulos, que me revela de forma más desarrollada. “Vamos a tener un módulo en el curso específico de rock español, rock argentino y rock mexicano. Conoceremos el contexto específico del rock y metal en España, porque España fue en los años ochenta una de las influencias más grandes para el desarrollo de nuestro rock”.

Pienso, por un momento, que a lo mejor esa causalidad está algo exagerada, pero Nieves no tiene duda de la importancia que el rock español tuvo allá. “En aquel momento”, explica, “intervinieron las industrias culturales con algo que se llamaba ‘Rock en tu idioma‘, y venían artistas muy importantes como Miguel Ríos a abrir lo que muchos empezábamos a conformar en México. Esos diálogos entre España y México son importantísimos para nosotros”.

Para cada módulo, el curso contará con académicos de distintos países, que darán sus ponencias en México. Así, por ejemplo, “Nelson Varas mostrará marcos teóricos desde la colonialidad, en el módulo de metal. Veremos cómo ciertos sistemas opresores funcionan en América Latina, y como la música puede ser un medio para decolonizarse de esas posiciones”. Un módulo que, a juzgar por lo poco degustado en el Encounter de Jaén, no podemos dejar de recomendar.

Combatir prejuicios, tender puentes

Más allá del rock, habrá espacio para otras músicas como el rap, el reggae o el punk. “Estamos tratando que incluso haya reggaeton”, dice orgulloso. A lo largo de la entrevista Alfredo hace referencia en numerosas ocasiones a la necesidad de establecer conversaciones entre músicas (y, por tanto, personas, culturas) para entenderse y evitar prejuicios.

Hablamos de los prejuicios a los que se enfrentan algunas de esas músicas no-cultas. Por ejemplo, el propio reggaeton, del que se ha dicho hasta la extenuación que es machista, en una crítica que deja entrever el racismo y cortedad de miras de ciertas concepciones. “Recientemente, en una entrevista para El Universal, yo hablaba de estas posturas sexistas que también están en otras músicas, y ponía el ejemplo de Gene Simmons y Paul Stanley de Kiss, cómo la cosificación de la mujer también está en el metal”.

El dr. Alfredo Nieves, etnomusicólogo y metalero

El machismo en la música, dice, no es algo exclusivo del reggaeton, y hay que mirar más allá. Como ejemplo de ese entendimiento al que tenemos que llegar, explica que estos prejuicios “también atienden a cuestiones particulares de la región, de cómo desde el siglo XIX había prohibición de ‘bailes cadenciosos’ en la región, como el jarabe gatuno. Son cuestiones históricas de prohibiciones, de censuras, y creo que el metal es una de las escenas más fieles, pero también una de las más cerradas. Tenemos que ser autocríticos, con el machismo y la cero-tolerancia hacia otras músicas. Y eso es lo que intentamos hacer con el curso, podemos decir ‘no me gusta’, pero no podemos decir que eso no es válido, o que es menos que lo otro”.

Aunque haya gente a la que este enfoque pueda molestar, Alfredo lo ve necesario. “Mucha gente que va al seminario de heavy metal se espanta, porque decimos que hay racismo en el metal, pero sí lo hay, y hay que decirlo como es. Y eso nos permite darnos cuenta de cómo somos y avanzar para entendernos un poco mejor”. En otro de los adelantos de lo que el curso abordará, nos cuenta que “va a ver una sesión para analizar el racismo y el clasismo en los memes musicales en Facebook, y eso es muy interesante porque nos vamos a estudiar a nosotros mismos, y nos va a ayudar a no caer en esos errores. Yo he caído en esos errores alguna vez, y tengo que darme cuenta de cómo soy para no ofender al otro”.

De alguna forma, las personas que hemos crecido con la música rock o metal hemos vivido esas mismas burlas que ahora repercutimos en otras músicas. “No me gusta cuando alguien ofende lo que a mí me gusta y dice que es solo un ruido sin valor cultural”, dice. Por eso, en el curso “no analizamos cuál es mejor música o quién es mejor guitarrista. Esas cuestiones para nosotros no son importantes, lo importante es reconocer al otro a través de la diversidad cultural, y para hacerlo necesitamos meternos a fondo y entender todos los contextos sociales, políticos y económicos, para entender quiénes somos y por qué nos gusta”.

Ir más allá de la música como entretenimiento

Los estudios académicos parecen hasta cierto punto enfrentados con las músicas populares, cuyo público tiende a despreciar lo teórico en favor de una visión más inmediata o práctica de la música. “Hay gente que disfruta la música a un nivel lúdico, y eso es perfectamente válido. Está bien que haya gente que diga que no le gusta esta u otra música”, concede. Hay, sin embargo, otras personas que sí están interesadas en profundizar en otras cuestiones, y el curso va dirigido precisamente a satisfacer esa curiosidad.

Nos hemos dado cuenta al hacer el seminario que hay mucha gente que llega de la escena y se engancha con los temas que tratamos, y los más maravilloso es cuando reflexionan, y podemos hablarlo. O nos dicen ‘no había considerado tal cosa, y ahora lo veo diferente’, y siguen disfrutando su misma música”, cuenta entusiasmado.

Aunque ya hay inscripciones y mucho interés, dice, aún no pueden hacer estimaciones de cuánta gente se inscribirá. “Pero lo más interesante”, dice, “es lo que vaya a pasar después. Esta cuestión del diálogo, de la concienciación”. En ese sentido, el hecho de que el curso se imparta en México resulta un aliciente. “Hemos tenido gente que viene de Guatemala y nos muestra cosas hermosas de Guatemala que nosotros no conocemos, ¡y son nuestros vecinos del sur!”.

Sabemos todo de Estados Unidos, por su invasión comercial y por todo lo bueno y lo malo que nos llega de ellos. Pero ignoramos todo lo que está pasando con Guatemala y todas las situaciones políticas, explica, y pone como ejemplo la actual “caravana de Honduras, El Salvador y Guatemala”, que “ha dejado ver el racismo de nosotros mismos como mexicanos hacia ellos. Por eso creo que los académicos tenemos una responsabilidad, desde el frente que nos toque, de combatir esa ignorancia”.

Portada del Diplomado en Facebook

Una responsabilidad que se ha materializado ahora en este diplomado, donde analizar la música que nos gusta es tan importante como aprender a entender otras perspectivas y otras músicas. “Hemos visto que muchas veces, los académicos atienden a su música de preferencia y no salen de su espacio. En mi formación, tuve la fortuna de conocer a mi director Rafael Pérez Taylor, y hablábamos de la complejidad humana, y de esta cuestión de conectar muchas cosas distantes y ver que los hechos cotidianos están relacionados con lo histórico y con muchas otras cuestiones”.

A mí me parece que un buen ejercicio para mostrar el entendimiento es atender a mirarlo desde lo que a lo mejor no te gusta. Cristian López Negrete, uno de mis mejores amigos académicos, es experto en reggae, y a mí no me gusta particularmente el reggae, pero disfruto mucho con cómo nos explica y nos hace entender lo que a él tanto le gusta, y creemos más empatía. Y entonces le digo, ‘a mí me sigue sin gustar el reggae, pero los aprecio y los respeto mucho, por cómo son ustedes como reggae’”, dice, y añade otro ejemplo: “a mí me gusta el heavy metal y estudio el pogo desde la antropología de las danzas, pero puede haber un estudio de rap con un marco teórico completamente diferente que pueda ayudarme a abrirme y abordar mejor mi manera de estudiar esta música”.

Para el profesor, que también formará parte del curso en calidad de alumno, uno de los puntos de interés será “conocer la ideología del punk. Hay muchos préstamos del punk al metal, como el pogo, pero la ideología del punk va más allá, y tiene que ver con el momento histórico de efervescencia del capitalismo. Y su ideología, más allá de la música, nos puede enseñar muchas cosas, y yo creo que con el rap o el reggaeton igual”.

Lamentablemente, no todas las músicas pueden estar representadas en un curso de poco más de ciento veinte horas. “Tendremos que pensar en un segundo diplomado con otras músicas para crear más diálogo, y ahí también tendrá que entrar la música culta, clásica…esperemos que ellos estén abiertos al diálogo también, y que nos podamos sentar en una mesa con barroco, con reggaeton y rock hispano, ¿no? Sería fantástico”.

Una idea que no resulta en absoluto descabellada, y que ya tiene puesta la primera de sus piezas. El diplomado se impartirá íntegramente en español (respecto a eventuales traducciones para el mundo anglosajón, Alfredo dice que grabarán las sesiones, “y veremos lo que pasa”), y tendrá su presentación el próximo 30 de noviembre.

Esta presentación se podrá ver online también desde España (a la 1 de la madrugada del 1 de diciembre), y en ella se presentarán todos los contenidos del curso. Además, y a modo de jornada abierta para un primer contacto con el diplomado, se impartirá una primera ponencia titulada “Negociando la violencia y la agencia creativa en el narco rap mexicano”, a cargo de la doctora Hettie Malcomson, de la Universidad de Southampton, Reino Unido.

Foto de portada: Rubén G. Herrera
Puedes acceder a la información del diplomado en su página de Facebook, aquí.

Julen Figueras
Apasionado de la música, de la política, y todo lo que las atraviesa. Aunque el rock pueda con todo, disfruto tanto con el soul como con el blues, con el metal como con el pop. Abogado del diablo. Defensor de pleitos pobres. Todavía empeñado en encontrar esperanza en el rock y en la palabra como armas para la subversión.
Si no quema, no es arte.

También escribe sobre música y feminismo para Pikara Magazine.
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Entrada publicada en Encuentros, Inclinaciones.

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