ROCKIN’ LADIES: instantáneas para exigir lo que es justo

Evento inédito y exclusivo en la madrileña sala We Rock, el proyecto Rockin’ Ladies tuvo su puesta de largo oficial y pública a finales de mayo en la capital. Tras dos años de trabajo duro en la sombra, llegó su noche y los nervios de la responsabilidad se palpaban en la entrada. Todo empezó con la fotógrafa Raquel García, harta de asistir a conciertos y festivales y ver lo que muchas pensamos: la ausencia notable de mujeres en el escenario.

Con determinación, a través de las redes sociales, lanzó la pregunta y empezó a buscar por todo el país a esas artistas, luchadoras incansables, no solo cantantes, y decidió dar visibilidad a tanto talento anónimo y merecedor de un sitio. Durante meses recorrió media España con su cámara, inmortalizando a todas esas enormes ladies en más de 100 instantáneas de las que pudimos disfrutar en la exposición que decoraba la sala, con su estilo personal y un enfoque impecable, para dejar claro que hay potencial en este país.

Sus ganas de dar sororidad y visibilidad la llevaron a unirse a Maria Neila y Paris Lakryma, que han colaborado con ella en esta bonita locura, ya que las fotos sólo son una parte de esta necesaria hazaña. Por ejemplo, para apoyar económicamente todo este trabajo se han vendido camisetas, y en el puesto de merchan de la sala las chicas no pararon ni un momento.

Las protagonistas se suben al escenario con sonrisas decididas a presentarnos su aventura. Nos cuentan que esto es sólo el principio, que se ha formado un gran núcleo en el que no hay restricciones y todo el mundo es bienvenido, que no pretenden hacer cambiar mentes, simplemente luchar por lo que es justo e intentar normalizar una presencia femenina en escenarios.

La charla se enfocó sobre todo en luchar por la igualdad en un mundo, el de la música, que ya complicado para ellos, y en el que la mujer ha avanzado a base de luchar por no caer en estereotipos machistas clásicos, pero en el que sabemos que la balanza sigue desequilibrada. El mundo es machista, el mundo del arte sobre todo. En este sentido, el hombre siempre ha llevado mucha ventaja y hay que empezar a pensar que es posible y necesario cambiar el rol de la mujer dentro del mundo del rock. Las niñas necesitan referentes, y hay que visibilizar para dar futuro.

Era inevitable que la famosa frase de sexo, drogas y rock and roll apareciera, con bastantes murmullos desaprobatorios de fondo. A ello respondió Paris, valiente, que mientras todas las partes disfruten, no tiene nada en contra. Al respecto del tema de la cosificación, añadió que nos podría hacer una tesis ya que dada su naturaleza trans, lo ha vivido desde ambas partes.

Apareció el tema mujer en festivales y, con miradas cómplices y algo delatoras, nos emplazaban a seguir de cerca las noticias que vienen porque esto acaba de empezar y no se va a quedar aquí. Energía positiva, muy buen rollo, planes de futuro. Este proyecto, sin duda, pinta bien.

Se abrieron puertas y la afluencia de un público variado relajó bastante el ambiente; esto se estaba convirtiendo en éxito. Mientras esperábamos el comienzo de la jam tuvimos una agradable charla con una gran dama del rock: Leonor Marchesi, que estuvo presente poniendo su grano de arena. Nos contaba lo orgullosa que se sentía de ver tanta chica joven con ganas de comerse el mundo. Que ella ha vivido muchos cambios encima de los escenarios, y que siempre se ha sentido respetada y querida. Como anécdota nos decía también que en los 80 había hombres que, en ocasiones, no iban a los conciertos a verla cantar, sino a mirarle las piernas.

El escenario al fin se llenó de 30 talentos que, sin parar y cambiando instrumentos y cables a velocidades imposibles nos regalaron 15 clásicos protagonizados por mujeres. El buen rollo y la camaradería fue lo que más transmitieron estas valientes rockin’ ladies que con menos medios de los merecidos se subieron a dejarse la piel a base de sonrisas, actitud y profesionalidad, que la tienen, y mucha.

Abrieron con “Who invited you” de The Donnas, siguieron con aires punk de L7 y Distillers. Llegaba el turno de la mítica “Cherry bomb”, a la que siguió un tema de la imprescindible Lita Ford, y otro de las Girlschool, momento lento para “Black velvet” de Alannah Myles, para regresar a la caña absoluta con Joan Jett. Volvieron al hard ochentero con baladón de Vixen para seguir con el tema más popular de Blondie, seguido por versiones de The Smashing Pumpkins y The Cranberries.

Por supuesto, Patti Smith tuvo su protagonismo, para pasar a las nuevas generaciones con Lacuna Coil y Halestorm. El colofón final con el himno “All we are” daba por finalizada la fiesta musical. Dos peros inevitables, con tanto cambio, el ritmo se perdía, a pesar de las charlas maravillosas de las damas al micro y la falta de alguna versión de rock nacional.

La noche continuó con tres DJ´s que no pararon de pinchar temas con presencia femenina, y con la actuación del grupo de danza venezolano Sombras Tribal, regalos con consumiciones y sensación de victoria. Éxito absoluto a pesar de la rabia que da pensar que estos eventos aún sean necesarios. Pero, lo son, y hasta que se normalicen merecerán difusión y apoyo. Seguiremos de cerca las aventuras de estas anónimas heroínas y su preciosa lucha por la igualdad.

Virginia del Real
Inconformista; si lo pienso, lo digo. Emocional; si lo siento, lo disfruto. ¿Música? ¡Siempre!
Virginia del Real on FacebookVirginia del Real on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 4 =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.