MANUEL LÓPEZ POY – Todo blues: lo esencial de la música blues desde sus orígenes a la actualidad

Si os interesa el blues, si lo amáis y si queréis sumergiros en ese mundo, leed Todo blues. Pero, antes de hacerlo, empecemos con una advertencia y un consejo. La advertencia es que éste no es libro de leerse “en sentadas”, ni una ni veinte, sino para trabajárselo a sorbos. Igual que nadie pretendería asimilar todo cuando se encuentra en el museo de El Prado en una tarde, el libro de Manuel López Poy hay que tomarlo poco a poco, parándose en cada cuadro y descansando la vista para procesar lo leído.

El consejo es que, si vais a hincarle el diente a esta obra muy completa, lo hagáis con Spotify o Youtube a mano, la app siempre abierta para buscar los nombres de los centenares de bluesmen y blueswomen que se pasean con mejor o (casi siempre) peor fortuna por sus páginas. Porque, por muy grande que sea tu afición por el blues y por mucha música que tengas en tu discoteca particular, el territorio que abarca López Poy está lejos del alcance de casi cualquiera.

Como una enciclopedia ordenada cronológicamente y dispuesta capítulos, Todo blues cubre un nicho que, por raro que parezca, había sido desatendido en los últimos años de boom editorial en nuestro país. Todo el mundo conoce algo de blues, los festivales del género se reparten por la geografía española, es conocido su parentesco con el rock and roll…y, sin embargo, lo que desconocemos sobrepasa con mucho los cuatro lugares comunes que hemos leído siempre.

Ese “mucho” es lo que el escritor lucense intenta acercarnos con su libro. Es un mundo que empieza con los primeros negros encadenados y que llega hasta nuestros días a través de guerras, leyes, procesos migratorios e innovaciones técnicas. Ese lapso histórico y sus personajes son retratados con tanto esmero que, a veces, la abundancia de nombres llega a resultar abrumadora.

Claro que decir que Todo blues es demasiado abundante en nombres sería como decir que en La diligencia hay demasiados indios, o que en Salvar al soldado Ryan se oyen demasiadas granadas y disparos. Va de suyo, si alguien quiere hacer un buen trabajo, que la labor registradora del blues no se quede sólo en los ya manidos personajes principales y que se vaya a los márgenes. Es, de hecho, en los márgenes donde se cuece el magma que llega hasta nuestros días. López Poy asume con naturalidad que no habría un Muddy Waters sin Big Bill Bronzy, o una Janis Joplin sin Bessie Smith.

Es en esos márgenes donde se ve la profundidad a la que el autor ha excarvado, no tanto por ahondar en las vidas de sus personajes como por dar cabida a muchos más de los esperados. Se agradece especialmente el peso otorgado a las mujeres, siempre olvidadas, cuyas dificultades en una sociedad racista se sufrían por duplicado. Devolver a la vida a Tharpe, Smith, Jackson o Taylor bien vale el esfuerzo de haber escrito semejante libro.

Y, porque la música no siempre se explica por sí sola, Todo blues no escatima en papel para hablarnos de las plantaciones, de los esclavos, del crack del 29 o de las grabaciones de la familia Lomax. También de la British invasion y su papel en el renacer del blues y su supervivencia en las décadas que le siguieron. Es en el momento en que bandas como The Beatles, The Rolling Stones o Cream entran en escena cuando uno podría temerse un giro tentador: agarrar la senda del rock and roll y olvidarse de lo mucho y bueno que surgió después en la música de los doce compases.

En su lugar, López Poy aprovecha ese punto de inflexión para aligerar el relato y volver la vista hacia otras latitudes. Se agradece, en esa segunda mitad del libro, que el autor saque la cabeza del anglocentrismo imperante en esta clase de libros y nos dé una visión general (algo más inventarial, quizá por faltar un contexto y evolución específicos al género, que sí se dio en su territorio de origen) del blues en otros continentes. No extraña el especial hincapié en nuestro país, no tanto por su importancia como por su adecuación al mercado al que Todo blues va dirigido.

Por último, y siguiendo la línea divulgativa de la editorial, López Poy alumbra el camino para quien quiera seguir documentándose a través de otros materiales audiovisuales. Un detalle apreciable pero quizá innecesario, porque puede que las más de trescientas páginas de Todo blues sean suficientes para cualquiera con interés en la materia.

La ambición de cubrir tanto terreno en tan poco espacio relativo tiene también una contrapartida. Y es que, si algo tuviéramos que criticarle al autor, sería su estilo, más centrado en presentar la información que en la forma de presentarla. En Todo blues abundan los párrafos largos, las oraciones complejas con multitud de subordinadas, y la densidad de datos. Una decisión discutible, pero en absoluto incomprensible: si López Poy hubiese reparado demasiado en lo literario, espaciando personajes y hechos, embelleciendo pasajes más de lo necesario, el libro que tenemos entre manos pesaría el doble.

Así pues, estamos ante una lectura que no entra exactamente en la categoría de “amena”, pero que tiene a cambio la virtud de la especificidad. Sin aspavientos ni épica impostada, la historia se nos presenta tal cual consta. Quien busque una visión panorámica de un estilo aún en movimiento encontrará en la lectura exigente de Todo blues una recompensa.


Lo mejor: su estilo, austero pero preciso, y el peso otorgado a las blueswomen.
Lo peor: no contar con una playlist oficial con la que poder seguir, en streaming, la lectura del libro.


Julen Figueras
Apasionado de la música, de la política, y todo lo que las atraviesa. Aunque el rock pueda con todo, disfruto tanto con el soul como con el blues, con el metal como con el pop. Abogado del diablo. Defensor de pleitos pobres. Todavía empeñado en encontrar esperanza en el rock y en la palabra como armas para la subversión.
Si no quema, no es arte.

También escribe sobre música y feminismo para Pikara Magazine.
Julen Figueras on FacebookJulen Figueras on Twitter

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × tres =

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.