HAULIX: “quienes exigen una promo física lo asocian con una especie de pago por sus servicios”

Palabra de Rock comienza una nueva colaboración con la plataforma Haulix. Regularmente compartiremos traducciones de artículos originalmente publicados en su popular blog, el cual aborda todo tipo de temas de la industria musical. Como introducción a esta serie de artículos, hemos entrevistado al fundador y director ejecutivo de Haulix, Matt Brown, que nos ha hablado de las dificultades y de las oportunidades del negocio, de las formas de rastrear filtraciones y del placer de un trabajo bien hecho después de una década en la brecha. 


Un nuevo correo en la bandeja de entrada de Palabra de Rock. Escribe un agente de prensa. Puede ser de Frontiers, de Universal o de una de las miles discográficas que existen ahí fuera. El título dice, por ejemplo, “New promo available”. Siguiendo el enlace, llegamos a una web minimalista con un reproductor discreto a pie de página, la foto de portada y los datos esenciales del disco que ha llegado a nuestro buzón digital.

El disco que nos hacen llegar puede ser de punk, de stoner, de metal o de simple rock and roll. Si escribiésemos sobre otras músicas, las promos llevarían la etiqueta de pop, electronic o reggae. Las diferencias puede ser estilísticas, pero hay algo común a todas ellas. La plataforma a la que acudimos para escuchar esas promos es Haulix.

En el mundillo de la industria musical, llámese alguien promotor, periodista o artista, el nombre de Haulix lleva sonando de forma insistente desde ya muchos años. Es como parte de un engranaje necesario para que la máquina funcione debidamente. Nadie lo ve, apenas se siente, pero un fallo en su sistema podría costar muchas horas y dinero a mucha gente en sus oficinas. ¿Qué es, entonces, Haulix? Brown lo describe sucintamente como “un servicio que usan los sellos discográficos y publicistas para compartir música, de forma individualizada, con marcadores de tendencia en la industria.

Los marcadores de tendencia en la industria (léase prensa) hace tiempo que perdieron parte de su poder, pero la música sigue sonando, y las promos de álbumes a punto de ser lanzados al mercado siguen apareciendo en los buzones. Ahora, sin embargo, el sistema es un poco diferente. La digitalización de todas las parcelas de nuestra vida también ha traído cambios en la forma en que prensa y bandas se comunican.Nuestros clientes suben sus promos, envían correos invitando a sus contactos y luego siguen su repercusión” explica sencillamente Brown.

Lo que sí se ha complicado en estos años”, añade, “es la infraestructura que hay detrás, que hace que todo funcione”. Una infraestructura para acomodar las necesidades y preferencias de miles de personas. “Hace falta una potencia informática enorme para poder proveer de música asegurada mediante marca de agua a grandes cantidades de gente por todo el mundo. Hay un montón de piezas que hacen que Haulix funcione correctamente”.

Matt Brown, fundador y director ejecutivo

El proceso parece simple, pero también ingenioso y aparentemente efectivo. Cada persona en nuestro sistema lleva asociado un número único. Tenemos una tecnología que inyecta ese número en diversos momentos a lo largo del archivo de audio sin afectar lo que escuchamos. Ese número es la llamada marca de agua, que hace fácil rastrear filtraciones. “Cuando una persona descarga o escucha una canción en streaming en Haulix, sus ‘huellas dactilares’ se quedan por todo el archivo. Tenemos un software especial que escanea archivos y busca esas huellas”.

¿Qué pasa, entonces, cuando alguien filtra contenidos? “Cuando se descubre que alguien ha filtrado música, dejamos la información en manos del cliente que corresponda, y ellos proceden. Algunos de nuestros clientes se limitarán a eliminarlos de su lista de contactos, mientras que otros emprenderán acciones legales”.

La omnipresencia de Haulix hace que nos vengan a la cabeza empresas enormes con oficinas en grandes capitales. Nada más lejos de la realidad. Como las típicas start-ups de garaje, Haulix es un esfuerzo de un equipo reducido pero eficiente, que opera sobre todo en la nube. “El grueso de nuestra infraestructura la gestionamos en Microsoft Cloud. Todo es virtual, en contraposición con tener un establecimiento físico. Por tanto, tenemos un equipo austero. Trabajamos con tres empleados y algunos becarios en este momento. Lo que importa es que seguimos creciendo y generando beneficios cada año”.

La transición del formato físico (que nunca termina de morir) a lo digital es un puzzle de innumerables piezas, muchas partes interesadas y no todas igual de convencidas de los cambios. Aún hay, por ejemplo, medios digitales que sólo aceptan promos físicas. Brown cree que “quienes exigen una copia física asocian de alguna manera el formato físico que te llega al buzón con una especie de pago por sus servicios. Aunque, añade, desde los primeros años de los 00’s “hemos hecho un largo recorrido y ahora la mayoría de gente prefiere una copia digital”.

La fecha de establecimiento de Haulix no data tan lejos, pero su recorrido tiene ya dos dígitos. “Dirigir este negocio durante diez ha sido una montaña rusa”. En 2016, por ejemplo, sus ambiciones dieron con un muro de realidad que aún les pesa. “Gastamos una gran cantidad de dinero en una nueva versión de nuestra aplicación, drásticamente diferente de la anterior. Esta nueva versión terminó por tener errores imprevistos y, después de estar caída durante días, tuvimos que volver a la anterior”. Una leccion que les ha servido para seguir creciendo de forma lenta pero segura.

Nuestro mayor éxito es el hecho de que seguimos en el negocio después de tantos años. Todavía tengo ese cosquilleo cuando un cliente nos alaba por haberle ofrecido un gran servicio. La lección más importante aprendida a lo largo de estos años es que hay que cuidar de los clientes. Hacer lo que haga falta y más para darles apoyo, ser cortés y amable”. El consejo, que suena a charla barata de emprendizaje, resulta ser un principio rector de Haulix. El correo que les escribimos fue contestado en cuestión de horas de forma cortés y amable. “A veces, tendrás desafíos y momentos difíciles. Si te has construido confianza con tus clientes, estarán a tu lado cuando lleguen esos momentos difíciles”.

Los servicios de Haulix se han hecho con el tiempo imprescindibles para casi cualquier medio musical. Por el lado de las bandas y sellos, la satisfacción también es palpable, en tanto que se han simplificado las comunicaciones y se han sorteado riesgos de filtraciones. Aunque no completamente, claro. “Una vez que la música se ha publicado de forma oficial, está ahí afuera y las filtraciones son inevitables. Creo que la industria todavía necesita que salga algún tipo de protección tecnológica que sea aceptada y estandarizada en todo el mundo. La marca de agua es un sistema poderoso para el momento anterior a la publicación, pero se necesita algo más para el momento posterior”.

Para evitar las descargas, las acciones legales son importantes, pero sólo la educación podrá eliminar el problema de raíz. “Creemos en educar y en retribuir a la industria musical que amamos. Educamos a través de nuestro blog y entretenemos a través de nuestro podcast. Tenemos también una bolsa de trabajo que es muy popular”. Hay en Brown cierto grado de idealismo, que no disimula. “Estamos aquí para largo, y no se trata sólo de ganar dinero”, y concluye: “queremos hacer nuestra parte enriquecer la industria para que pueda seguir floreciendo en los años venideros”.

Palabra de Rock
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